Trabajadores del monzón

// August 25th, 2017 // No Comments » // Dhaulagiri 2017_otoño

El monzón siempre deja su huella sobre los valles y montañas de Nepal. Viajar en esta época siempre trae complicaciones. Las precarias vías de comunicación del país se convierten, muy a menudo, en una pista de lodo, interrumpida por frecuentes avalanchas de tierra y piedras. Mantener las vías de comunicación abiertas, durante esta temporada, resulta un gran esfuerzo. A pesar de que se cuenta, a veces, con maquinaria, para hacer los trabajos más complejos, en la mayoría de los casos solo queda el duro trabajo manual.

Muchas de las actividades que vemos, durante nuestros viajes por Nepal, nos recuerdan a viejos usos tradicionales, ya extinguidos en nuestro país, como es el de partir rocas con la única ayuda de mazos, cuñas y palancas.

Resulta abrumador observar como un reducido grupo de tres personas se pueden enfrentar, con la fuerza de sus manos, a un océano de grandes bloques caídos desde las vertiginosas laderas que abre el Kali Gandaki. Una de las mejores lecciones que se aprenden, recorriendo estas montañas, es a tener paciencia, a veces mucha paciencia,  y mantener una actitud positiva en todo momento, a pesar de los azotes naturales que golpean frecuentemente estos territorios.

En pocos sitios, como Nepal, un grupo de trabajadores, mientras realizan una labor tan agotadora como esta, pueden prestarse, tan fácilmente, a mostrar una amable respuesta ante la cámara.

Mañana continuaremos por los caminos del Kali Gandaki, intentando sortear las dificultades del monzón. Ante estas situaciones siempre recuerdo las palabras de un compañero de viaje paquistaní, con el que superé algunos de los continuos obstáculos que presentaba aquel país durante las terribles inundaciones de 2010. Mientras caminábamos, transportando nuestra pesada carga, a través de un gran desprendimiento de rocas, me comentó sin dejar de sonreír, a pesar del sudor que corría por su frente: “My friend, road is like the life, full of blocks”.

Montañas de Irán. Alam Koh

// August 14th, 2017 // No Comments » // IRÁN

El Alam Koh (macizo de Takht-e-Soleiman), con 4.850 m, es la segunda montañas más alta de Irán y, sin duda, este rincón de la cordillera Alborz, en el distrito de Mazandarán, encierra algunas de las cimas y paisajes más bellos e interesantes del país. Desde las escarpadas paredes de la vertiente norte y oeste a los suaves y bucólicos prados de Hesarchal.

Después de tener la oportunidad de conocer y ascender las cumbres del Damavand y Sabalán, en visitas anteriores a Irán, tenía gran interés por conocer este macizo que, sin duda, me ha parecido el más impresionante.

Muchas gracias a la himalayista y guía de montaña iraní Parvaneh Kazemi por darme la oportunidad de conocer mejor estas maravillosas montañas, así como a todos los amigos iraníes que, con su gran hospitalidad y amabilidad, convierten cualquier viaje a este país en una experiencia inolvidable.

Fotografias de la ascensión al Alam Koh (4.850m),  a través de la cresta del Siah sang y la cima del Lashgarak (4.256m)

Setenta días y setenta noches

// June 5th, 2017 // No Comments » // Dhaulagiri 2017

Otra temporada en Nepal y ya van…. unas cuantas. En esta ocasión hemos pasado setenta días, y setenta noches, volviendo a disfrutar de uno de los lugares más maravillosos que conozco, entre las montañas más altas de la Tierra, compartiendo cada momento con muy buenos amigos. Setenta días detrás de una cámara, pero sin perder la mirada más allá del objetivo. Intentando aprovechar al máximo la esencia de cada momento. Sin duda lo hemos vuelto a conseguir, a pesar de no haber podido pisar, por muy poco, los 8.167 m de la cima del Dhaulagiri, el principal  motivo que nos trajo hasta esta este lugar.

Es difícil resumir en pocas palabras lo vivido tan intensamente durante estos meses, desde los primeros días caminando por el valle del Khumbu a las visitas que realicé, posteriormente, a las aldeas de Gorkha, donde mantenemos activos los proyectos de ayuda a poblaciones remotas con nuestra asociación Ayuda Directa Himalaya y la puesta en marcha de una nueva obra, para reconstruir la escuela de Thadi, en Dolakha. Luego vendría el viaje al valle del Kali Gandakhi y la aproximación al campo base del Dhaulagiri desde Marpha, para vivir durante del resto del tiempo en el interior de este gigante. Soñando con pisar su punto más alto pero, sobre todo, disfrutando de una formidable ascensión con mis compañeros Sito Carcavilla y Carlos Soria y la compañía de otros buenos amigos, con los que tuvimos la suerte de coincidir en este rincón del planeta.

Me siento un auténtico privilegiado por poder realizar mi trabajo entre estas montañas. Trasladar por una nueva temporada mi oficina al Himalaya. Editar continuamente piezas de vídeo y fotografías sobre un glaciar y llenar el objetivo de mi cámara del polvo y nieve de los caminos y montañas de Nepal. Qué mejor luz para trabajar que la que ofrece el techo del mundo, reflejado en glaciares, nubes y bellas sonrisas…

Sin duda, la mejor manera para intentar resumir estos setenta días es con alguna de las imágenes que he podido recoger durante todo este tiempo. Espero que disfrutéis del viaje….