Entre cinco Tesoros de Nieve

// April 19th, 2013 // Kanchenjunga 2013

Así me encuentro en este momento, rodeado por una corona de montañas formada por cinco cumbres, cuatro de ellas sobre los ochomil metros y rematada por una joya principal de 8.586 m, la tercera cima más alta de la Tierra, el Kanchenjunga.

Otra vez en el Himalaya, en la morada de las nieves, con mis compañeros Carlos Soria, Daniel Salas y Carlos Martínez además de los sherpas Mukthu, Sanghe, Pasang, Nurbu, Nima y nuestro cocinero Nathi junto con sus ayudantes, en una nueva expedición del BBVA a estas grandes montañas. Carlos intentará subir su onceava cumbre principal de ochomil metros y entre todos colaboraremos lo máximo posible para conseguir este objetivo y además compartirlo con todo el mundo a través de nuestras cámaras y las nuevas tecnologías de la comunicación, pero sin descuidar un gran respeto por la naturaleza, disfrutando de cada momento.

Llevamos pocos días habitando en esta montaña, aunque previamente estuvimos dos semanas caminando por los altos valles y pasos de Solo-Khumbu, la región del Everest, para conseguir que nuestros cuerpos se fueran adaptando a lo que les quedaba por delante. No sólo a moverse por las tremendas dimensiones del Kanchenjunga, si no a vivir a partir de ahora a una altura mínima de 5.500 m ya que el campo base, nuestro entrañable y acogedor hogar, se encuentra a esta altura, incrustado en la misma montaña, sobre un abrupto roquedal similar a un nido de águilas desde el que se divisa, a vista de pájaro, todo el glaciar Yalung. El entorno es de una belleza totalmente salvaje, entre las fronteras de Nepal y el Sikkim indio, envueltos en esta gran corona de hielo rematada por escarpadas puntas de roca que forman los cinco tesoros. Viendo este paisaje resulta muy sencillo comprender como esta montaña representa para los pueblos locales un lugar de ofrendas, una emplazamiento divino y sagrado digno de los dioses. De hecho las expediciones que consiguen coronar su cima principal suelen mantenerse a unos pocos metros del punto más alto en respeto a las culturas tradicionales que lo entronan como lugar divino. Observando esta gran obra de la naturaleza es fácil llegar a la conclusión de que no se trata de una simple morada de dioses, si no de una gran divinidad en sí misma que merece todo nuestro respeto y admiración.

Siempre me ha llamado la atención como los templos más importantes y santuarios, de casi todas las religiones, se han construido en lugares escarpados, precedidos por grandes pendientes o escalinatas donde el peregrino, además de por la propia fé, alcanzaba el altar mayor replegado y sumiso, en parte por la propia fatiga de la ascensión. En los próximos días intentaremos recorrer y trepar por las escalinatas del Kanchenjunga inclinándonos con toda la humildad y respeto que merece este gran templo de la naturaleza pero con la mirada puesta en el su altar principal.

Yosuboconcarlossoria

Dokumalia

4 Responses to “Entre cinco Tesoros de Nieve”

  1. Javier Soriano says:

    Joder…. Luis me ha encantado que bien escrito y descrito…..tio no solamente eres bueno con la camara ….sino tambien con la pluma…….
    Un abrazote grande….

  2. Luis Miguel Lopez Soriano says:

    Muchas gracias Javier.
    Un abrazo muy grande!!!

  3. Fernando Medina Alix says:

    Javier tiene razon, lo descibes muy bien parece que estoy alli ,animo y gracias por hacernos disfrutar de estos sitios y estos momentos un abrazo.

  4. Luis Miguel Lopez Soriano says:

    Gracias a vosotros por seguirnos Fernando.
    Un abrazo!!!

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