Apuntes del Himalaya

// May 28th, 2012 // Nepal 2012

Hace apenas un par de días que hemos regresado a casa. Atrás quedan casi tres meses en el Himalaya. Días vividos muy intensamente entre las montañas más altas de la Tierra. En esta ocasión hemos tenido la oportunidad de visitar la región del Everest (Solo Khumbu), vivir al pie del Annapurna cerca de 40 días y rodear el impresionante monte Manaslu, visitando la escuela de Samagaon, donde el BBVA está llevando a cabo un encomiable proyecto solidario. Tener la posibilidad de trabajar filmando todos estos rincones tan espectaculares son un auténtico privilegio.

Durante el viaje, además de todo el equipo tecnológico de trabajo, siempre intento llevar mi cuaderno de acuarelas y, aunque parezca mentira, entre tantos días, semanas y meses no queda mucho tiempo para emborronar algún apunte con pintura disuelta en el agua de los glaciares, ríos o lagos de estas montañas. Pero al final siempre consigo traerme algún recuerdo en mi pequeño cuaderno de viaje. Es parte de mis recursos para poder conseguir mantener un equilibrio entre el mundo de la tecnología, base de mi trabajo, sin perder la referencia con las humanidades.

Siempre me gusta saber donde estoy y por donde camino, por eso me cuesta entender una expedición a cualquier rincón del Mundo sin intentar aprender y saber lo máximo posible sobre la gente y el lugar donde me encuentro. Afrontar la ascensión a una montaña meramente como un acontecimiento deportivo, como una sucesión de movimientos técnicos con el único propósito de pisar una cima es, según mi opinión, mermar sustancialmente todo lo que nos ofrecen estos lugares únicos.

Transformar la montaña en un simple campo de juego al que se va únicamente a ganar o perder, es reducir a la mínima expresión todo lo que puede ofrecernos. No visitamos un estadio, si no uno de los escenarios más maravillosos de la Tierra donde tenemos la posibilidad de disfrutar con lo que hacemos, ya sea subiendo por sus empinadas laderas, filmando, fotografiando y compartiendo con el resto del mundo experiencias gracias a las últimas tecnologías, o emborronando un pedazo de papel con un simple pincel. Pero ante todo viviendo donde uno desea estar en ese momento y aprovechando lo máximo posible de la esencia de cada instante.

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