Regreso a Pakistán

// August 4th, 2010 // PAKISTÁN 2010

Faltan apenas un par de días para que ponga rumbo a Pakistán, sin duda uno de los lugares más especiales para mí.

Durante diez años he pasado en este país, al menos, de uno a dos meses cada temporada. Trabajando, viajando y, en muchas ocasiones, perdiéndome por sus maravillosas montañas.

En mi primer viaje por estas tierras, en 1995, logré alcanzar la cumbre de una de sus montañas más elevadas, el Gasherbrum 1 (8.068 m). Después vendrían otras expediciones a grandes montañas, como el K2 (8.611 m) y otras cimas menos elevadas, pero situadas en lugares más remotos, muchas de ellas sin ascensiones previas (Batura Muztagh, Shimshal, Panmah, Chiring, Sinkiang, Hindu Kush…).

En 2004 regresé al K2, esta vez trabajando como técnico para el programa de TVE “Al Filo de lo Imposible”.

Caminando por estas montañas he afrontado algunos de los momentos más importantes de mi vida. Medité y asumí la inminente muerte de mi padre y recibí la noticia del nacimiento de mi hija Lucía, mientras trabajaba para RTVE.

Ahora estoy a punto de regresar, aunque muchas cosas han cambiado desde mi última visita. La situación política es muy inestable y los ataques protalibanes son numerosos. Las lluvias monzónicas, las peores que se conocen en este país, arrasan el Noroeste, causando más de mil quinientos  muertos.

Viajaré hacia el norte, a la frontera de Afganistán, para comenzar un proyecto en el que he estado trabajando los últimos años, y que ahora, por fin pongo en marcha, doy un paso más. Intentaré rodar lo que espero sea un primer capítulo de una serie de documentales etnográficos, en los que trataré la aventura que viven los hombres que habitan en estas montañas por el simple hecho de intentar adaptarse al medio. Realizando travesías a través de puertos elevados, entre las montañas más altas de la Tierra, conduciendo su ganado o dirigiendo las caravanas que todavía se abren paso por los sinuosos desfiladeros.

Pretendo recoger su testimonio, la voz en primera persona, contar la crónica que escriben, anónimamente, cada día. La aventura que supone habitar en el Techo del Mundo, sin buscar méritos deportivos ni hazañas épicas, simplemente sobrevivir.

En esta ocasión la incertidumbre de viajar a través de Pakistán es mayor que en otras ocasiones. Pero Pakistán forma parte de mi vida y tengo la impresión de que, aunque resulte más duro que otras veces, no me puede dar la espalda.

Voy solo, con mi cámara y mi equipo más ligero. En el valle de Chapursán me espera Alam Jan Dario, el que será mi compañero, ayudante y amigo en esta incierta empresa. Viajaremos a caballo hasta la frontera de Afganistán, donde espero encontrarme con algunos pastores, conocidos durante mi viaje a través de las montañas afganas en 2005.

Todo esta escrito y ya no queda más que ponerse en marcha, Inshalá.

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