Pakistán continúa sufriendo

// September 17th, 2010 // PAKISTÁN 2010

Ya hace unas cuantas semanas que regresé de Pakistán. El cambio tan drástico del ritmo de vida y costumbres, hacen que la distancia en el tiempo parezca aún mayor.

Apenas he podido capturar el material grabado, ya que las obligaciones con el trabajo cotidiano me han obligado a dedicar todo el tiempo a encargos que había dejado en espera durante el verano. Pero las imágenes que he podido ir visionando, me han resultado muy gratificantes. En esta crónica comparto con vosotros algunos fotogramas de las cuatro cintas capturadas, hasta el momento.

Después del esfuerzo y el compromiso adoptado, siempre se tiene cierta inquietud sobre el material obtenido durante el rodaje. A pesar de que uno mismo es el que ha estado mirando por el visor de la cámara todos los días: buscando los mejores planos, sin conformarse con lo primero que uno ve, esperando con paciencia los momentos especiales…. No me quedo tranquilo hasta que llego a casa, donde las cintas están a salvo, y visiono el material pausadamente, empezando a imaginar el montaje de todos los planos, enlazando secuencias para crear una historia, interesante, atractiva, sin defraudar al espectador ni al “actor”…

Volviendo de una corta escapada con la familia, tras el viaje a Pakistán, tuve la oportunidad de parar a comer en la bella ciudad de Astorga y asistir a una sesión del festival de cine “Ciudad de Astorga” http://www.cineastorga.com . Casi por esos azares del destino que muchas veces parecen estar escritos por un guionista, coincidí con una bella proyección del documental “Elogio de la Distancia” que habían dirigido Felipe Vega y Julio Llamazares, gran escritor que admiro mucho. Guardo uno de sus numerosos libros, “La lluvia amarilla”, como uno de los textos que más me han emocionado.

Tras la proyección, el propio Julio Llamazares inició un debate sobre la vida rural en España y las características del documental: su línea narrativa dictada por la espontaneidad de los personajes, sin ningún guión previo, intentando captar los sonidos de la vida, sin aditivos ni conservantes. Estilo que, desde hace tiempo, persigo y pretendo imprimir en este proyecto, y que no resulta nada fácil. La gente que nos dedicamos a la edición audiovisual sabemos, más o menos, que el montaje más difícil de obtener es aquel que parece no formar parte de un montaje.

La manipulación excesiva en postproducción, efectos visuales, ctr… cada vez resultan más fáciles de realizar, dados los avances de la tecnología y la información que encontramos a nuestra disposición. Pero las historias bien contadas, únicamente, por la naturalidad y espontaneidad de los personajes y el propio paisaje resultan muy complejas. En tiempos, en los que las películas, documentales, reportajes, programas de TV… tienden hacia un exceso de información. Donde los guionistas, realizadores, productores…. mastican y digieren previamente todo el producto para ofrecerlo al espectador libre de cualquier dificultad gástrica, resulta especialmente complicado intentar transmitir únicamente a través del silencio, de la contemplación y de los sonidos “reales” de la naturaleza.

Durante la tertulia, Julio Llamazares utilizó la cita de uno de los protagonistas de su documental, un personaje muy interesante residente en la aldea donde se desarrollaba la acción, que definía el género documental de una manera precisa. Con esa sabiduría que sólo se encuentra entre las universidades de la vida popular: “— ….Todo el mundo sabe que realmente es una película, pero ellos lo llaman documental para no tener que pagar a los actores”. Simplemente genial.

Ayer, entre trabajo y trabajo, pude capturar alguna cinta del rodaje de Pakistán. Mientras veía las imágenes de los pastores de Chapursán, dando brincos y gritando por los canchales del Karakorum no podía dejar de pensar en la situación del país. Los medios ya han olvidado la crisis que está viviendo esta zona. Todos sabemos que la actualidad es efímera y que rápidamente los telediarios cambian de foco de atención a lo último, lo que ha pasado apenas hace unos minutos. Pero la realidad es que nada ha mejorado en este lugar del planeta, y el invierno está a punto de llegar, por lo que la situación de aislamiento, falta de combustible, electricidad y alimentos se agravará terriblemente con los rigores invernales en el Techo del Mundo.

Desde este blog quiero reproducir las llamadas de dos personajes que se están moviendo para ayudar, de la mejor manera posible, a estos pueblos.

El alpinista y televisivo Jesús Calleja, http://www.jesuscalleja.es ha iniciado una campaña para hacer llegar ayuda a los pueblos de Ladakh. Aunque esta zona políticamente pertenece a la India, es una extensión geográfica de los Territorios del Norte de Pakistán. Y se encuentra en la misma circunstancia.

Cuenta corriente para los damnificados de las inundaciones del norte de la India
Titular cuenta:
DAMNIFICADOS POR LAS INUNDACIONES DEL NORTE DE LA INDIA

Nº de cuenta: 2091 0924 98 3040001841(Caixa Galicia)

Por otra parte el mítico Reilhold Messner www.reinhold-messner.de también se ha movilizado desde su fundación para hacer llegar ayuda a Pakistán.
La agencia de viajes Sanga ha colgado en su web una carta del propio Messner traducida al castellano, con todos los detalles de la acción. http://www.vsanga.com/index.php?opt=not

Fundación de montaña Messner
Trägerschaft der Bridges Nachlassmanagement GMBH
Oettingenstrasse 25, 
D-80538 Munich / Alemania

Número de cuenta 65 87 53 444
HypoVereinsbank AG, Munich
Clave Bancaria 700 20 270
IBAN DE53 7002 0270 0658 7534 44
Código Swift / BIC HYVED EMMXXX

Todos podemos aportar un granito de arena para ayudar a estos pueblos. La comunidad internacional no está ofreciendo una respuesta, a la altura de las circunstancias, para afrontar esta situación.

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