Ayuda a Nepal

// May 13th, 2015 // No Comments » // Ayuda a Nepal

Acabamos de regresar de Nepal, pero eso no significa que nos vayamos a olvidar rápidamente de la cantidad de amigos y todas las personas que componen este pueblo maravilloso, con el que hemos compartido mucho tiempo de nuestra vida y que en estos momentos están pasando una situación muy crítica.

Después de nuestra expedición al Annapurna y casi tres meses de estancia en Nepal, mi compañero Carlos Martínez y yo decidimos permanecer más tiempo para poder ayudar todo lo posible en los alrededores del valle de Kathmandú.
Comenzamos colaborando en tareas de desescombro entre las ruinas, acompañando al ejército y policía armada de Nepal. Eran los únicos cuerpos organizados que veíamos trabajar entre los restos del terremoto, además de los propios habitantes que arriesgaban su integridad para intentar rescatar víveres y bienes personales. A golpe de pala, pico, palos de bambú o las propias manos se recuperaba terreno palmo a palmo, abriendo camino a través de estrechas calles y corredores. Poder rescatar algunos sacos de grano resultaba todo un éxito y suponía recuperar los activos que las familias almacenaban en sus casas.
Dormíamos en el campo de refugiados de Bakhtapur, una de las zonas más afectadas del valle de Kathmandú. Todas las mañanas tomaba el té con algunos amigos que había encontrado entre el grupo de refugiados de esta localidad y fue charlando con ellos cuando se nos ocurrió la idea de hacer una pequeña recaudación entre familiares y amigos para comprar algunos sacos de arroz y distribuirlos por estos campamentos.
Ya no disponíamos de mucho tiempo, así que decidimos limitar los ingresos a un día y dedicar el resto a gestionar el dinero de la mejor manera posible. La respuestas de todo el mundo fue increíble y en poco más de una jornada conseguimos reunir la cantidad suficiente para comprar cerca de 15.000 Kg de arroz, además de dal, aceite y sal en proporción , para preparar “dalbat” la comida más apreciada en Nepal con un gran aporte de energía y alimento.
Nos organizamos en colaboración con redes locales y nuestro amigo Chuen Mang Chang, de Hong Kong, que ya estaba trabajando sobre el terreno haciendo valoraciones de necesidades. De esta manera preparamos, durante tres días consecutivos envíos en camiones, furgonetas y autobuses a diferentes aldeas de los distritos de Sindhupalchowk y Sinduli, regiones muy afectadas por el terremoto y con poco apoyo gubernamental, donde el acceso por tierra es muy complicado, con poblaciones disgregadas entre interminables colinas sin comunicación por carretera.
Gracias a la colaboración con los líderes locales pudimos disponer de listas con nombres de cada familia y personalizar la entrega de 581 sacos de arroz, uno por cada familia, que les permitiría alimentarse durante casi un mes, plazo cercano a la siguiente cosecha.
Todo el proceso lo realizamos personalmente, desde la compra de víveres, a la entrega final en mano.
Este tipo de ayuda directa es la que está resultando más efectiva, realizada por distintos grupos de voluntarios, extranjeros y locales. Se resuelven a pequeña escala, pero muchas actuaciones de este tipo pueden resultar más productivas que las operaciones de grandes ONG´s, sobretodo en zonas remotas, que ven como sus posibilidades de actuación y recursos son intervenidos por el gobierno de Nepal, entre los más corruptos del Mundo.
En Junio comenzará el monzón trayendo la temporada de lluvias torrenciales, por lo que ahora mismo vamos a trabajar en un proyecto de compra y reparto de tiendas, toldos y refugios, además de seguir observando las necesidades de comida.
Desde nuestro primer día en España continuamos trabajando. Vamos a realizar otra colecta, abierta a todo el mundo. En estos momentos estamos constituyendo una asociación para dar una forma legal a nuestras futuras acciones y no abandonaremos hasta que nuestros amigos de Nepal vayan salvando los obstáculos que les presenta la naturaleza y la burocracia de su país. Nos sentimos completamente comprometidos con ellos.
En pocos días divulgaremos un número de cuenta y la manera de colaborar. Además ponemos a disposición de quien lo requiera el material gráfico obtenido durante estos días y nuestra propia experiencia para divulgar gratuitamente en cualquier foro este tipo de actuaciones y las necesidades de Nepal.

Los aserraderos de Phakding

// March 23rd, 2015 // No Comments » // Himalaya 2015

Uno de los recursos principales empleados en la construcción tradicional de la vivienda en el Himalaya continúa siendo la madera.
Los bosques de coníferas que se extienden en las alturas medias, por debajo de 3.000 metros, representan una fuente de materia prima esencial para obtener tablas y listones de buena calidad destinados a vigas, puertas, ventanas y mobiliario, con los que completar la edificación de casas particulares, lodges (albergues) o templos.
Las principales aldeas del valle del Khumbu se ubican a una altura superior a los tres mil metros, donde es difícil encontrar masas de pinos importantes. Además, su ubicación dentro del Parque Nacional de Sagarmatha, impide legalmente la explotación de los recursos forestales, más allá de la recogida de leñas muertas, para el fuego.
Phakding (2.610 m) es una localidad regada por el río Dudh Kosi, situada a unas tres horas caminando desde Namche Bazar, la capital sherpa del valle del Khumbu y a poco más de dos horas desde Lukla, la puerta de entrada habitual al valle del Khumbu gracias al aeropuerto Tenzing-Hillary.
Esta población se encuentra fuera del Parque Nacional y rodeada de una extensión considerable de pino silvestre, factores que han propiciado el asentamiento de los almacenes que suministran madera a todas las aldeas del valle. La tala se gestiona a través de un sistema de rotación alternativa de terrenos, para evitar la sobreexplotación de una zona concreta. Es una actividad temporal que comienza en el mes de enero y dura tres meses aproximadamente. El equipo humano está formado por unas 20 personas, procedentes de diferentes lugares de los valles de Solu y Khumbu principalmente de las etnias sherpa, rai y magar. Los trabajadores con residencias más lejanas se trasladan a vivir a los alrededores de Phakding durante el periodo de contrato. En la misma zona de corta se instalan pequeñas cabañas de madera para ofrecer descanso y comida a los operarios, que desarrollan una jornada muy intensa donde no existe un horario fijo ni calendario semanal estable.
Al tratarse de una actividad temporal, las personas que desarrollan este trabajo, complementan el oficio de la madera con labores agrícolas y ganaderas en la zona de residencia habitual.
Aunque puede existir un grado de especialización, en función de la destreza y fuerza de cada individuo, casi todo el mundo hace de todo.
El primer paso es talar el pino, la herramienta empleada es un hacha de una boca, para cortar y derribar el árbol a mano.
Una vez en el suelo el tronco se derrama, para este trabajo también se utiliza el hacha o el kukuri, machete tradicional de Nepal.
Cuando el tronco se encuentra limpio de ramas se traslada a los aserraderos para transformarlo en tablones. Estos aserríos, totalmente manuales y exentos de cualquier signo de industrialización, se ubican  en la misma zona de tala.
Disponen de una estructura básica compuesta por un foso o escalón, aprovechando muy a menudo la propia ladera de la montaña, sobre el que se construye una superficie elevada, apuntalada por tablones, palos y troncos. En función de la importancia de la explotación se pueden encontrar varios puestos en una misma zona.
El árbol, talado y derramado se sitúa en el piso superior de la estructura, calzándose con cuñas para impedir su deslizamiento y rotación. Con el kukuri se practican unas muescas en la parte frontal del tronco donde se engancha una cuerda tiznada que permite trazar las guías que se tomarán como referencia para definir la línea de serrado y el grosor de los tablones. Una gran sierra de mano manejada por dos operarios, uno situado en la planta elevada y otro en el foso, es la herramienta empleada para la transformación del tronco. El movimiento continuo marcado por la compenetración de los movimientos rítmicos de las dos personas resuelven el trabajo de un tronco medio en poco más de una hora.
El número de unidades que se pueden extraer depende del diámetro del árbol y del grosor de las tablas, siendo habitual entre cuatro u ocho piezas. La calidad se determina por la limpieza de sus cantos y caras, así como del número y tamaño de nudos que incluyan las tablas.
Los tablones se van almacenando en las proximidades de los aserraderos, apoyados sobre postes levantados por horquillas donde se mantienen aislados de la humedad del suelo.
Para transportarlos hasta el almacén de madera, situado en Phakding se requiere del trabajo de porteadores que, con cargas superiores a los 50Kg, descienden por las abruptas laderas de la montaña hasta el valle. La distribución de todo el material al resto del valle del Khumbu también es realizada por personas que cargan la madera sobre sus espaldas, con la ayuda de cintas pasadas por la cabeza, ya que en toda la zona no existen carreteras ni pistas que puedan ser recorridas por vehículos. Los caminos son estrechos y a menudo salvan grandes desniveles, requiriendo varios días de caminata para llegar a las aldeas más lejanas.
El sistema de trabajo con sierras de aire, que actualmente se puede observar en las regiones del Himalaya, hace años que dejaron de existir en los pinares españoles. En Valsaín (Segovia) la apertura del aserradero de vapor a finales del siglo XIX, por parte de Patrimonio Real, supuso la industrialización de este proceso, aunque durante algunos años las sierras manuales siguieron conviviendo con los procesos mecánicos, incluso recuperándose durante la época de la postguerra.

Más información:

“Khumbu, el hogar de los sherpas”

“El molino de Thame”

Patrimonio Industrial en Segovia

El molino de Thame

// March 3rd, 2015 // No Comments » // Himalaya 2015

Thame (3.750 m.) es una pequeña aldea sherpa situada en la región nepalí de Solu-Khumbu, en el valle por donde discurre el Bhote Kosi, “Río del Tíbet”. Este curso de agua nace en las inmediaciones del Nangpa La (5.806 m), paso que atraviesa los contrafuertes del Cho Oyu (8.201m) hacia la Región Autónoma del Tíbet y que servía tradicionalmente de vía de comunicación y comercio entre tibetanos y sherpas.

La población de esta aldea ha sabido adaptarse y transformarse desde el prospero pasado comercial, que prácticamente desapareció con el cierre de las fronteras transhimaláyicas por parte del gobierno de la República Popular China tras la ocupación del Tíbet en 1950, a los oficios relacionados con las expediciones y el turismo de montaña. Además de los numerosos “lodges” (albergues) que se ubican en esta población, muchos de sus habitantes trabajan como porteadores y guías. El propio Tenzing Norway, primer hombre junto con Edmund Hillary en alcanzar la cumbre el Everest, en 1953, se crio en Thame.
Pero a pesar de la influencia de los negocios relacionados con el trekking y las expediciones, la población de Thame sigue estructurada en una sociedad rural dependiente de la ganadería, principalmente yaks, con una producción agrícola basada en pequeños cultivos de patata y cereal.
Por lo que la adaptación al medio y el aprovechamiento de los recursos naturales sigue siendo fundamental para su supervivencia.
Desde el curso principal del Bhote Kosi, se desvían acequias y canales para llevar agua al pueblo que, entre otras funciones, sirve para mover uno de los pocos molinos hidráulicos “corrientes y molientes” ubicados en la zona y conocidos como “gataa” en nepalí y “tsuta” en lengua sherpa. De los 25.000 molinos,  según datos del Ministerio de Cultura, Turismo y Aviación Civil de Nepal, que se pueden encontrar en el país, solo dos se ubican en este valle, uno en Thame y otro en Theso, próximo a la localidad de Thamo.
El molino de Thame fue reformado en 2006 por la asociación gubernamental nepalí TRPAP (Tourism for Rural Poverty Alleviation Program) que fomenta la ayuda a regiones remotas y reducción de la pobreza a través de acciones relacionadas con el turismo.
La gestión del molino corre a cargo de la comunidad vecinal. Cada año una familia diferente se encarga de su mantenimiento.
Este recurso no solo está a disposición de los habitantes del pueblo, a él acude gente de las aldeas de alrededor con el objeto de moler, ya sea para consumo propio o con el propósito de comerciar con la molienda en Namche Bazar, capital del Khumbu y centro neurálgico del valle.
Principalmente se muele, cebada y trigo sarraceno para consumo humano, con lo que se elabora la tsampa, harina de gran poder nutritivo y otros cereales como el maíz que, mezclado con agua, sirven de alimento para el ganado.
El importe del servicio por moler se cobra en dinero, aproximadamente 10 rupias (0,09€) por cada kilo de grano molido. El beneficio no revierte en la familia que regenta en ese momento el molino, si no que se destina a los fondos de la propia comunidad. Los datos de kilos molidos, importe, fechas y usuarios se llevan escrupulosamente en un libro de cuentas.
En otros pueblos del Khumbu, en los que la propiedad del molino es privada, se realiza un cobro en especies, en el que se retira un tanto por ciento de la molienda obtenida en concepto de pago, lo que normalmente se conocía en los molinos españoles como maquila o espolvoreo. En estos casos el beneficio recae en sus propietarios que ejercen el oficio de molinero. Este es el caso de los molinos existentes en la aldea de Khunjun.
En otras poblaciones del Himalaya en las que no se encuentran estos ingenios hidráulicos se recurre a herramientas, mucho más rudimentarias, para machacar el grano a mano.
El molino de Thame dispone de un canal, que se nutre del cauce que atraviesa el pueblo. Una pequeña compuerta permite conducir el agua hasta una balsa “tso”, donde se almacena. Esto permite moler a represadas, cuando el curso del río es bajo. Después de ser aprovechada para mover la muela del molino el agua regresa al arroyo principal. Los meses invernales resulta imposible su uso, ya que las bajas temperaturas congelan el curso alto del río reduciendo al mínimo el caudal.
Desde la presa un salto de agua, entubado “wo”, proyecta el agua a presión sobre el rodezno o motor hidráulico, que pone en marcha el movimiento del molino. Esta pieza se conoce como “bubshok” en lengua sherpa. El rodezno mueve una piedra o muela “volandera”, a través de un eje vertical, que rota sobre otra piedra fija, “solera”. Estas piezas se conocen en lengua local como “lakur”.
El edificio está formado por un pequeño habitáculo de planta rectangular y tejado a dos aguas, que apenas ofrece mucho más espacio que el necesario para albergar la maquinaria y el almacenamiento de la molienda.
El grano es suministrado a través de un saco que cuelga verticalmente desde el techo a modo de tolva, “namdhar”. Desde aquí cae a un pequeño cajón de madera (canaleja) denominado “jaru” que, abierto por la parte frontal y dirigido con unas asas de madera, hace que el grano vaya cayendo entre las dos piedras a través de un orificio realizado en la muela superior. Una vez que se muele la harina va cayendo a los pies de la piedra, que se encuentra encerrada por tablones laterales a forma de cajón rectangular, donde se recoge.
Durante el año 2015 la familia encargada de gestionar el molino es la encabezada por la señora Pasang Kinzum Sherpa, que también regenta el Thame View Lodge. Gracias a ella obtuvimos, de primera mano, muchos detalles de este molino y nos facilitó el acceso a su interior.